Isla Palawan – Filipinas.

La Isla Palawan está entre el sur del mar de China y el mar de Sulú. Sus 2000 km de costa son famosos por poseer algunso de los paisajes más hermosos del mundo, con miles de kilómetros cuadrados de arrecife de coral protegidos. La Isla Palawan tiene un abanico impresionante de flora, fauna, ecología , biología y vida marina, como por ejemplo los dugongos, en grave peligro de extinción.
La variedad de terrenos exóticos de la isla incluyen desde selva tropical hasta exuberantes colinas y llanuras junto a playas vírgenes. En ella se encuentran muchas especies de animales africanos y padawanos en peligro de extinción, como los monos y los loros de Padawan, manturones y pavos, además de mangostas, pangolines, puercospines y ciervos ratón, todos ellos protegidos en la reserva de animales salvajes de Calauit.
El parque nacional del río subterráneo de Puerto Princesa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es un lugar impresionante con su cueva antigua y su red de ríos. Se cree que en el río subterráneo navegable más largo del planeta, y sus cavernas contienen una cantidad increible de estalactitas y estalagmitas de todas las formas y tamaños.
Considerada por muchos como la “última frontera” de Filipinas, la província también contiene el parque nacional marino del arrecife Tubbataba, otro lugar declarado Patrimonio de la Humanidad. Los arrecifes de Coron, en la Bahía Coron, Busuanga, están formados por siete lagos preciosos rodeados de impresionantes colinas escarpadas de piedra caliza.
Palawan está considerada como uno de los mejores lugares del mundo para bucear, y los buceadores llegan de todo el mundo para ver los restos de 12 barcos japoneses naufragados en la segunda guerra mundial, que se pueden encontrar desde una superfície hasta de 40 metros bajo el mar. Un verdadero paraíso submarino!.
Brujas y sus canales.
Nos encontramos ante una de las ciudades medievales más hermosas de Europa. Llamada a menudo la “Venecia del Norte”, está atravesada por canales, el anillo principal de los cuales circunda su centro histórico. Es una población maravillosa de calles adoquinadas y casas de tejados inclinados que se reflejan en el agua.
En el siglo XI, Brujas era un centro neurálgico del cmoercio de la lana, y a finales del siglo XIII era el principal nexo comercial con el Mediterráneo. Poco después se convirtió en un destacado centro financiero y en 1309 abrió la Bolsa, transformando la ciudad en un mercado monetario más sofisticado de la región. Sin embargo, hacia el siglo XVI, Brujas se independizó de Holanda, y el puerto de Antwerp asumió gran parte de su actividad comercial, lo que provocó el declive de Brujas hasta quedar rezagada y convertirse en una mera ciudad de provincias. Hay muchas obras de arte y arquitectura excelsa que ver aquí. La iglesia de Nuestra Señora ( Onza Lieve Vroukewerk) contiene la aguja de ladrillo más alta de Europa y alberga una escultura de la Madonna de Miguel Ángel. La basílica de la Sangre Sagrada ( Heilig Bloed Basiliek), es otra iglesia famosa que contiene un vial en el que se dice que se conserva la sangre de Cristo.
Si os cansáis de visitas culturales, haced una excursión por los canales, o sentaos en uno de los relajados y tranquilos bares para probar una de las 350 cerveza disponibles.
Archipiélago de Ang Thong.

“El archipiélago de Ang Thong es un parque marino nacional formado por 50 islas situado a unos 30 km de Ko Samui. La mayoría están deshabitadas y se salvaron de la especulación inmobiliaria porque la zona era utilizada por la marina tailandesa antes de ser declarada parque nacional. La islas son un paraíso para cualquier fotógrafo, con colinas de piedra caliza, vegetación tropical, cuevas y lagunas secretas, playas vírgenes de arena blanca, arrecifes coralinos y aguas color aguamarina. El cuartel general del parque nacional está en Ko Wua Ta Lap, donde se encuentran alojamientos tipo bungalow. Una de las actividades populares de la isla son las excursiones en kayak para ver las islas y encontrar los mejores lugares para hacer submarinismo.
En varias de las islas hay senderos que se adentran en los hermosos bosques vírgenes hasta llegar a la cima de sus colinas, desde donde tendréis vistas panorámicas del archipiélago, con sus empinadas islas y sorprendentes formaciones rocosas. No podéis perderos el lago conocido como “mar interior” de Ko Mae Koh. Encerrado entre acantilados verticales, hay que realizar un arduo ascenso para ver el lago, pero te darás cuenta de que el esfuerzo merece la pena cuando mires abajo y veas las increíblemente hermosas aguas color verde esmeralda.
Santorini.
Santorini, para muchos la joya de las Islas Cícladas. Absolutamente diferente al resto de islas o cualquier isla del Egeo. Con forma de media luna, en su interior un conjunto de islas más pequeñas, pero muy bellas. Escarpada y rocosa al oeste, destacando su gran precipicio sobre el mar, mientras que al sur va descendiendo lentamente hasta el mar donde las playas de arena oscura enamoran las sensaciones del viajero.
La isla toma su forma actual al hundirse la caldera del enorme volcán. Su capital es el pueblo de Thira y su principal puerto el de Acinios. Una auténtica maravilla de la naturaleza.

Los acantilados Los Gigantes son paredes rocosas que descienden hasta el oceáno y están a una cuarta parte de la costa oeste de Tenerife. Estos enormes acantilados tienen una altura de 500 metros a 800 metros en algunas partes.
Al otro lado de la pequeña bahía encontramos el pequeño puerto y zona de vacaciones Los Gigantes y, virtualmente conectado, el Puerto de Santiago.
La única manera de acercarse a estos sorprendentes acantilados es en barco. Una vez en ellos, tendréis una noción real de lo grandes que son estos acantilados y podréis comprender el porqué sus antepasados los consideraban sagrados.

Cabo Sunion o Sunio, situado al sur de Atica, a 83 kilómetros al sureste de Atenas. Un lugar que en la antigüedad fue utilizado como observatorio para avistar los barcos que se acercaban a la capital griega.
Según la leyenda, la localidad de Sunio está asociada a la mitología, concretamente a Teseo y al Minotauro de Creta. Minoas, rey de Creta, obligó a Atenas a que cada año mandara siete chicos y siete chicas, que servían de comida al Minotauro. Teseo, que era el hijo de Egeo, rey de Atenas, se dispuso a acabar con la vida del Minotauro.
El barco que iba a transportar a los jóvenes ya estaba listo y Teseo partía con ellos. Iba con velas negras que, a la vuelta, si finalmente se acababa con la vida del Minotauro se cambiarían a blancas. Teseo mata al Minotauro pero se olvida de cambiar las velas del barco. Egeo al ver las velas negras y creyendo que el Minotauro había matado a su hijo, se arroja al mar, que desde entonces es llamado Mar Egeo en su honor.
Una vez en Atenas, y si queréis visitar esta zona, deberéis coger la línea de la costa. Al pasar una curva aparecen de repente en la distancia las magníficas ruinas del Templo de Poseidón en lo alto del cabo a 60 metros por encima del mar. La hora más popular y recomendada para ir es al atardecer para contemplar la puesta de sol sobre el mar Egeo.

“Nunca podremos ser sólo holandeses o sólo ingleses o pertenecer a cualquier otra nación: además, siempre seguiremos siendo judíos, y queremos seguir siéndolo”, escribía Ana Frank el 9 de abril de 1944.
Algunos de vosotros habréis oído hablar de Ana Frank y su conocido diario. Todo un símbolo de Amsterdam y quizás una de las visitas más solicitadas por los turistas que deciden descubrir esta bonita ciudad. En el número 263 de Prinsengracht vivieron escondidas durante dos años las famílias Frank y Van Daan.
Ana Frank acabó deportada por los nazis al campo de concentración de Bergen-Belsen, pero su padre sobrevivió e hizo publicar un famoso diario escrito por las propias manos de Ana Frank. En el interior de la casa, hoy hecha un museo, hay recopilada abundante documentación sobre la deportación de judíos por los nazis.
La marca característica y las imágenes inconfundibles de Mykonos son los molinos de viento en el horizonte junto a la ciudad, cientos de iglesias y casitas blancas y Petros, el pelicano y mascota de la isla, que siempre camina rumbo al puerto mientras se deja fotografiar, aunque la verdad solo se mueve si le ofrecen un pescado.
El misterio de este pájaro es un enigma griego. Si uno pregunta en Mykonos por el orígen del pelicano Petros, va a oir muchas versiones. Lo que es seguro es que Petros dejó sus hábitos migratorios en 1954 y desde entonces se estableció en este lugar. Petros murió 30 años despues, pero su muerte fue sentida tanto por los parroquianos y turistas que otro pelícano lo reemplazó para alegría de todos.
No os sorprenda ver a Petros moviéndose como un turista más por las callejuelas de Mykonos.
El exuberante lago tropical del parque nacional del lago Manyara, situado a pies del valle del Rift, es un desvío excelente si visitas el cráter del Ngorongoro y el Serengueti. Sus aguas poco profundas ofrecen cobijo a gran variedad de animales salvajes, como las enormes bandadas de flamencos que acuden atraídas por los crustáceos y las algas que abundan gracias a su alto contenido en sal.
El parque, rico en acacias, atrae a un gran número de jirafas, babuinos, monos vervet y monos azules, además de de una saludable población de elefantes, aunque la caza furtiva ha hecho que sean muchos menos de los que Ian Douglas – Hamilton encontró cuando acampó aquí en los años setenta para llevar a cabo importantes estudios sobre estos animales, que más tarde publicó en su clásico libro Among the Elefants.
En el lago puede ver las 350 especies de aves que allí residen, aparte de gran variedad de mamíferos, como gacelas, impalas, búfalos, ñus, hienas, hipopótamos y los famosos leones trepadores.
Éste es el mejor sitios para ver leones y elefantes, y también muchas otras especies de grandes mamíferos de la zona del río Nídala. Hay dos manantiales de agua caliente, Maji Moto Ndogo y Maji Moto, a los que acuden muchos flamencos si las aguas del río están bajas.
El cercano Mto-wa-Mbu es un pueblo pintoresco en el que puede comprar a sus habitantes todo tipo de mercaderías, como kangas ( los tradicionales pareos que visten las mujeres suajili), brazaletes de metal tribales y joyas masái, además de una variada selección de frutas y vegetales frescos.


